{"id":4933,"date":"2025-02-10T14:29:45","date_gmt":"2025-02-10T14:29:45","guid":{"rendered":"https:\/\/nuevaprensaamerica.com\/?p=4933"},"modified":"2025-02-10T14:38:33","modified_gmt":"2025-02-10T14:38:33","slug":"el-triste-precio-de-la-estupidez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nuevaprensaamerica.com\/index.php\/2025\/02\/10\/el-triste-precio-de-la-estupidez\/","title":{"rendered":"El triste precio de la estupidez"},"content":{"rendered":"<div><em>(Fuente: El Mundo. Publicado el 9 de febrero de 2025)<\/em> La derecha radical y arrogante cuaj\u00f3 por un motivo aterradoramente sencillo: la izquierda de nuevo cu\u00f1o dej\u00f3 de ocuparse de los trabajadores para abrazar e imponer la ideolog\u00eda &#8216;woke&#8217; nacida en EEUU<\/div>\n<div><\/div>\n<div>\n<div>\n<div><strong>Ar\u00edstides<\/strong>, seg\u00fan nos cuenta\u00a0<strong>Plutarco\u00a0<\/strong>en sus\u00a0<i>Vidas paralelas<\/i>, era un pol\u00edtico ateniense. Sometido a una consulta popular para establecer si se le condenaba al destierro &#8211;<i>ostracismo\u00a0<\/i>se llamaba a eso, pues se escrib\u00eda el voto en conchas marinas, un ciego, que ignoraba qui\u00e9n era, le pidi\u00f3 que anotara por \u00e9l su propio nombre. &#8220;<strong>\u00bfQue te ha hecho de malo?<\/strong>&#8220;, pregunt\u00f3 Ar\u00edstides mientras lo hac\u00eda. &#8220;Nada -respondi\u00f3 el ciego-. Pero estoy harto de o\u00edr decir que es una persona honrada&#8221;.<\/div>\n<div><strong>Hartazgo es la palabra<\/strong>: un t\u00e9rmino a menudo subestimado en pol\u00edtica y otros \u00e1mbitos, pero cuyos efectos pueden ser lo mismo liberadores que t\u00f3xicos. De muchos hartazgos hist\u00f3ricos surgieron derrocamientos y tiran\u00edas. Pocas cosas son tan ingobernables, por una parte, y tan manipulables por otra -si se cuenta con medios adecuados- como la reacci\u00f3n de las masas hartas de algo. O de alguien.<\/div>\n<div>Asusta, y con raz\u00f3n, la ruidosa galopada reaccionaria que sacude Occidente. Despu\u00e9s de dos d\u00e9cadas predicando lo contrario, los ap\u00f3stoles del mundo feliz paritario e igualitario, la izquierda de nueva generaci\u00f3n, canceladora, facilona y\u00a0<i>woke<\/i>, se lleva las manos a la cabeza pregunt\u00e1ndose c\u00f3mo es posible, despu\u00e9s de tanta doctrina y tanta p\u00edldora aparentemente tragada por todos, cuando la batalla parec\u00eda resuelta,\u00a0<strong>que al barco del progreso humano le entre agua por todas partes<\/strong>\u00a0y los demonios largamente denunciados se hagan con el tim\u00f3n de la nave, trayendo consigo sus ajustes de cuentas, rencores y represalias.<\/div>\n<div aria-live=\"polite\"><\/div>\n<div>\u00bfQu\u00e9 ha pasado, c\u00f3mo es posible? se preguntan esos imb\u00e9ciles. \u00bfQu\u00e9 es lo que ha tra\u00eddo a la ultraderecha en Estados Unidos y Europa, resucitando fantasmas que parec\u00edan bien muertos y bajo tierra? Miran hacia todos lados palp\u00e1ndose la ropa con estupor.\u00a0<strong>Qui\u00e9n diablos nos ha robado la cartera, inquieren<\/strong>. Pero el \u00fanico lugar que no miran es el espejo, hacia ellos mismos. A su estupidez, irresponsabilidad e ignorancia, cuando no deliberada mala fe, que convirti\u00f3 a una ultraderecha antes inexistente en Europa, o m\u00e1s bien minoritaria o residual, en pretexto, en factor \u00fatil para su hip\u00f3crita ejercicio de oportunismo pol\u00edtico.<\/div>\n<div>\u00bfCu\u00e1ndo cuaj\u00f3 esa derecha europea radical y arrogante? se lamentan. Y la respuesta es aterradoramente sencilla: cuando la izquierda de nuevo cu\u00f1o dej\u00f3 de ocuparse de los trabajadores para abrazar e imponer, llev\u00e1ndola a extremos irracionales y rid\u00edculos -tan antiamericanos como son para unas cosas, y tan babeantes para otras-, la peligrosa doctrina nacida en Harvard y la universidad de Carolina en la que se fue apoyando poco a poco, extendida como mancha de aceite, tanta basura ideol\u00f3gica: penalizar la libertad individual en favor de la sumisi\u00f3n grupal, retorcer hasta la m\u00e1s grotesca exageraci\u00f3n conceptos \u00fatiles, nobles y necesarios como izquierda, igualdad, paridad, feminismo, antifascismo. Y todo eso, imponiendo mediante las redes sociales un matonismo abrumador,\u00a0<strong>un r\u00e9gimen dictatorial ante el que primero claudicaron los m\u00e1s d\u00e9biles y luego nadie se atrevi\u00f3 a discutir<\/strong>. Lo define perfectamente mi amigo\u00a0<strong>Juan Soto Ivars<\/strong>\u00a0-uno de los pocos que en los \u00faltimos tiempos se han mantenido valerosamente libres-: &#8220;<i>Nadie hizo nada porque contradecir la monserga provocaba se\u00f1alamiento, etiquetado, verg\u00fcenza. Prefirieron ser discretos y que no les salpicara. As\u00ed se inund\u00f3 todo. Es alucinante que aut\u00e9nticos liliputienses lograsen, con sus consignas rellenas de bilis, que multinacionales y gobiernos repitieran esa morralla. He visto a directores de empresa acojonados por las opiniones de una becaria y a profesores de instituto dando la raz\u00f3n al m\u00e1s grit\u00f3n, arrogante y bobo<\/i>&#8220;.<\/div>\n<div>\n<blockquote>\n<div>&#8220;Lo &#8216;woke&#8217; es un negocio de pandillas que fingen ser masas populares mediante la infiltraci\u00f3n y control del Estado, centros de trabajo y universidades&#8221;<\/div>\n<\/blockquote>\n<\/div>\n<div>Y as\u00ed ha sido, literalmente. Hasta las grandes y peque\u00f1as empresas e industrias internacionales, atentas siempre a cuanto signifique negocio, subieron a ese tren para asumir las consignas del momento con verdadero entusiasmo -la hip\u00f3crita fe del converso-, alardeando de ser m\u00e1s feministas, m\u00e1s paritarias, m\u00e1s inclusivas, m\u00e1s pol\u00edticamente correctas que nadie. De ese modo, tambi\u00e9n lo\u00a0<i>woke\u00a0<\/i>ha sido ping\u00fce negocio durante todo este tiempo. Bajo la dictadura de pandillas digitales que en las redes sociales fing\u00edan ser masas populares, mediante la infiltraci\u00f3n y control de organismos del Estado, centros de trabajo y universidades, los paladines de lo\u00a0<i>woke\u00a0<\/i>lincharon a todo aquel que no se plegaba a la nueva dictadura: a quien no llamaba ni\u00f1os a delincuentes de diecis\u00e9is a\u00f1os y un metro setenta de estatura, a quien, sin dejarse influir por el miedo o la alienaci\u00f3n ideol\u00f3gica, dec\u00eda camionero en vez de transportista, inmigrante en lugar de esa gilipollez de migrante, alumnos en vez de alumnado, o hablase con naturalidad de padres sin precisar que hay parejas de padre y padre, y de madre y madre, o de sexo fluido, o de lo que carajo sea. A quien, en el humilde colegio de su pueblo, en vez de imponer la lectura de una autora feminista o un mediocre autor local -al que no lee ni siquiera el profe- propon\u00eda a\u00a0<strong>Homero<\/strong>,\u00a0<strong>Jorge Manrique<\/strong>,\u00a0<strong>Cervantes\u00a0<\/strong>o\u00a0<strong>P\u00e9rez Gald\u00f3s<\/strong>. A cualquiera que cuestionara, en fin, el lenguaje impuesto y las narrativas oficiales. Consiguiendo, de ese modo,\u00a0<strong>la sumisi\u00f3n c\u00f3mplice de los cobardes y el silencio cauto de los reacios a buscarse problemas<\/strong>, amordazando a la prensa escrita y digital, convirtiendo los centros escolares en escenario -teatral es el adjetivo adecuado- para chicas arrogantes, crecidas en su poder\u00edo, y para chicos atemorizados y confusos hasta el disparate, desconcertados primero y rencorosos despu\u00e9s.<\/div>\n<div aria-live=\"polite\"><\/div>\n<div>El caso, patente hoy, es que esos idiotas o canallas\u00a0<strong>repartieron certificados de democracia, de solidaridad, de igualdad<\/strong>; decretaron un multiculturalismo postizo e imposible, acomplejado ante el radicalismo isl\u00e1mico -profesoras con velo dan clase a ni\u00f1as europeas y la tumba de\u00a0<strong>Carlos Martel<\/strong>\u00a0en Poitiers necesita protecci\u00f3n antiterrorista-. Dictaron una manera determinada de ser y de pensar, atormentando a sus v\u00edctimas con escraches infames. Impusieron a toda costa su lenguaje, a menudo impostado y absurdo, desafiando no s\u00f3lo las normas sabias de las academias, sino el m\u00e1s puro sentido com\u00fan. Se granjearon, en fin, despu\u00e9s de calzarnos tanto miedo y tanta basura, la antipat\u00eda de la gente normal e incluso el rechazo inteligente de algunos de los colectivos a los que aseguraban defender.<\/div>\n<div>En Espa\u00f1a, naturalmente, nuestra nueva izquierda -la que en su inculta fatuidad reniega de\u00a0<strong>Julio Anguita<\/strong>\u00a0y de\u00a0<strong>Felipe Gonz\u00e1lez<\/strong>&#8211; se puso a la cabeza. Se erigi\u00f3 en administradora \u00fanica del negocio, y utiliz\u00f3 la palabra\u00a0<i>negocio\u00a0<\/i>con absoluta deliberaci\u00f3n. La cosa empez\u00f3 con lo normal, lo razonable, lo necesario, la paulatina toma de conciencia de que hay vicios sociales intolerables. \u00bfQui\u00e9n, salvo una bestia reaccionaria, no iba a asumir y apoyar eso? Pero el asunto exig\u00eda, por razones t\u00e1cticas, tener un monstruo enfrente; y si \u00e9ste no exist\u00eda o no era lo bastante poderoso, fabricarlo. Engordarlo bien.\u00a0<strong>De ah\u00ed la magnificaci\u00f3n de una derecha extrema que antes apenas pesaba en la vida p\u00fablica<\/strong>, y que ahora abunda en los telediarios y que incluso se ha cre\u00eddo de verdad a s\u00ed misma, alentada por individuos de la catadura del tal\u00a0<strong>Buxad\u00e9<\/strong>\u00a0o el siniestro\u00a0<strong>Herman Tertsch<\/strong>. Pero al principio no era as\u00ed, y de ah\u00ed proviene el apunte t\u00f3xico, el se\u00f1alamiento, el adjetivo fascista aplicado a cualquier desacuerdo, cualquier disidencia, cualquier reacci\u00f3n opuesta, por argumentada y razonable que fuera o sea. De ah\u00ed, en fin, la equiparaci\u00f3n de unos con otros, la cancelaci\u00f3n, la prepotencia y la venganza, las campa\u00f1as desencadenadas incluso contra las personalidades de izquierda o periodistas que, como mi tambi\u00e9n amigo\u00a0<strong>Antonio Garc\u00eda Ferreras<\/strong>\u00a0y otros comunicadores e intelectuales brillantes, no quisieron marcar a ciegas el nuevo paso de la oca que ordenaban desde el mostrador de la taberna Garibaldi.\u00a0<strong>Sicarios de esa izquierda dogmatizaban y acusaban, y siguen haci\u00e9ndolo, en los medios digitales y las tertulias radiof\u00f3nicas y televisivas<\/strong>. Y tan agresiva dictadura acab\u00f3 envileciendo palabras nobles y perjudicando luchas justas.<\/div>\n<div aria-live=\"polite\"><\/div>\n<div>Al final, claro, se acabaron viendo las costuras: la hipocres\u00eda y el turbio sesgo de quienes pontificaban, calumniaban y se\u00f1alaban. El hermana yo te creo de<strong>\u00a0Irene Montero<\/strong>\u00a0y sus violadores liberados por la nueva ley, el ch\u00fapame la minga de\u00a0<strong>Pablo Echnique<\/strong>, la venenosa bajuner\u00eda y mala \u00edndole de\u00a0<strong>Pablo Iglesias<\/strong>, gallito del har\u00e9n, que las azotar\u00eda hasta hacerlas sangrar -prep\u00e1rense, pues se dispone a volver mediante se\u00f1ora interpuesta-, el rid\u00edculo lenguaje cursi-infantil de\u00a0<strong>Yolanda D\u00edaz<\/strong>, el farisaico pseudofeminismo del hoy cancelado y escondido\u00a0<strong>Peio Ria\u00f1o<\/strong>\u00a0-pat\u00e9tico agitador cultural que sosten\u00eda que los cuadros de El Prado son machistas-, el enhiesto miembro viril de\u00a0<strong>\u00cd\u00f1igo Errej\u00f3n<\/strong>\u00a0y tanta basura, tanto camelo barato, tanta mierda empaquetada para su venta a granel por ciertos medios informativos digitales que, con eso y alguna ayudita financiera extra, se ganan la vida. Y de nuevo recurro a mi querido Soto Ivars para expresar lo que yo no dir\u00eda mejor que \u00e9l: &#8220;<i>No cre\u00edan verdaderamente en nada de lo que dec\u00edan: eso lo supimos m\u00e1s tarde, cuando fueron despe\u00f1\u00e1ndose. El da\u00f1o que han hecho a los colectivos que supuestamente defendieron todav\u00eda no se puede medir; hay que esperar a conocer la temperatura exacta de la reacci\u00f3n furiosa que han despertado. Lo indiscutible es que quebraron el progreso. Las sociedades occidentales eran cada vez m\u00e1s igualitarias, inclusivas y diversas, pero ellos no pod\u00edan vivir sin su batalla. Ahora, a saber qu\u00e9 pasar\u00e1<\/i>&#8220;.<\/div>\n<div>\n<blockquote>\n<div>&#8220;La izquierda &#8216;woke&#8217; se granje\u00f3 la antipat\u00eda de la gente normal e incluso el rechazo inteligente de colectivos a los que aseguran defender&#8221;<\/div>\n<\/blockquote>\n<\/div>\n<div>Y lo que pasar\u00e1, lo que inevitablemente ten\u00eda que pasar, est\u00e1 pasando. Que las grandes empresas norteamericanas como Disney, MacDonald&#8217;s, Harley Davidson, Ford, Meta, Cartepillar, Amazon, bancos poderosos y fondos de inversi\u00f3n -los europeos ir\u00e1n detr\u00e1s, como siempre- empiezan a adaptarse al nuevo clima pol\u00edtico; y en parte por miedo a las represalias de la derecha emergente y en parte porque comprueban la temperatura,\u00a0<strong>templan el vocabulario y retiran dinero de campa\u00f1as que antes apoyaban<\/strong>. Atentos al sentir pendular de su clientela, se desmarcan cada vez m\u00e1s de esas dos d\u00e9cadas de presi\u00f3n y sobreactuaci\u00f3n insoportable. O sea que, en mayor n\u00famero, los ciegos atenienses piden a Ar\u00edstides que escriba su propio nombre en la concha y se vaya a hacer pu\u00f1etas. Y lo hacen como era previsible -y temible- que lo hicieran: y\u00e9ndose peligrosamente al otro lado, propiciando el resurgir en Espa\u00f1a, en Europa, en los Estados Unidos, de un ultranacionalismo conservador, crudo, arrogante, agriamente populista, al que ahora se acogen los cabreados y los desesperados, los fatigados de tanta demagogia y tanto cuento chino; no s\u00f3lo para darle su voto, que, al fin y al cabo, de eso trata la democracia, sino para confiarle la revancha, la venganza contra todo aquello que semejantes cantama\u00f1anas les hicieron engullir durante veinte a\u00f1os. Por los da\u00f1os irreparables causados, por la incertidumbre y el disparate.<\/div>\n<div aria-live=\"polite\"><\/div>\n<div>Nada tranquilizador, desde luego:\u00a0<strong>se avecinan horas negras, y Trump de nuevo en la Casa Blanca es el m\u00e1s perverso ejemplo<\/strong>. Pero lo peor del asunto es que los mismos que, all\u00ed y aqu\u00ed, hicieron posible la tormenta se proclamar\u00e1n ahora m\u00e1s necesarios que nunca, postul\u00e1ndose a s\u00ed mismos para combatirla. Seguir\u00e1n ah\u00ed esperando otra vez su hora, confiados en que el futuro p\u00e9ndulo de la Historia los favorezca de nuevo entre los escombros del mundo razonable que tanto han contribuido a demoler. Al fin y al cabo, las ratas son los \u00fanicos animales capaces de sobrevivir a cualquier desastre.<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Fuente: El Mundo. 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