{"id":5632,"date":"2025-05-18T18:47:52","date_gmt":"2025-05-18T18:47:52","guid":{"rendered":"https:\/\/nuevaprensaamerica.com\/?p=5632"},"modified":"2025-05-18T18:47:52","modified_gmt":"2025-05-18T18:47:52","slug":"la-verdad-incomoda-gonzalo-guillen-y-medio-siglo-de-periodismo-contra-las-mafias","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nuevaprensaamerica.com\/index.php\/2025\/05\/18\/la-verdad-incomoda-gonzalo-guillen-y-medio-siglo-de-periodismo-contra-las-mafias\/","title":{"rendered":"La verdad inc\u00f3moda: Gonzalo Guill\u00e9n y medio siglo de periodismo contra las mafias"},"content":{"rendered":"<p data-start=\"251\" data-end=\"736\">El periodismo colombiano tiene pocas figuras tan emblem\u00e1ticas y combativas como Gonzalo Guill\u00e9n. A prop\u00f3sito de sus 50 a\u00f1os en el oficio, una conversaci\u00f3n \u00edntima y reveladora expone con crudeza las realidades hist\u00f3ricas que ha presenciado desde la primera l\u00ednea. Desde la irrupci\u00f3n del narcotr\u00e1fico hasta la penetraci\u00f3n del poder mafioso en las instituciones, Guill\u00e9n repasa medio siglo de pa\u00eds con la lucidez del testigo y la valent\u00eda del cronista que no se dej\u00f3 comprar ni silenciar.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<h2 data-start=\"738\" data-end=\"773\"><iframe loading=\"lazy\" title=\"YouTube video player\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/WiIFskCbkPo?si=56ZjK_nDq5maavqi\" width=\"560\" height=\"315\" frameborder=\"0\" allowfullscreen=\"allowfullscreen\"><\/iframe><\/h2>\n<h2 data-start=\"738\" data-end=\"773\"><strong data-start=\"741\" data-end=\"773\">Un pa\u00eds que se fue perdiendo<\/strong><\/h2>\n<p data-start=\"775\" data-end=\"1165\">Gonzalo comenz\u00f3 su carrera en 1975 en el peri\u00f3dico <em data-start=\"826\" data-end=\"837\">El Tiempo<\/em>, en una Colombia que a\u00fan no aparec\u00eda en el radar del mundo. El periodismo nacional, dice, era m\u00e1s artesanal, menos comprometido con los poderes econ\u00f3micos, pero tambi\u00e9n m\u00e1s ingenuo. En ese entonces, la corrupci\u00f3n era \u201cmenor\u201d simplemente porque hab\u00eda menos que robar. Hoy, advierte, la diferencia no es de \u00e9tica, sino de escala.<\/p>\n<p data-start=\"1167\" data-end=\"1522\">Ya desde entonces, los indicios del narcotr\u00e1fico eran visibles. Su primer viaje como reportero lo llev\u00f3 a La Guajira, donde presenci\u00f3 la naciente industria de la marihuana como producto de exportaci\u00f3n. Lo que parec\u00eda un fen\u00f3meno marginal termin\u00f3 por convertirse en la gran transformaci\u00f3n del pa\u00eds: \u201cLa verdadera revoluci\u00f3n colombiana fue el narcotr\u00e1fico\u201d.<\/p>\n<h2 data-start=\"1524\" data-end=\"1577\"><strong data-start=\"1527\" data-end=\"1577\">Narcotr\u00e1fico: La m\u00e1quina que devor\u00f3 a Colombia<\/strong><\/h2>\n<p data-start=\"1579\" data-end=\"1873\">Con la llegada de la coca\u00edna, el negocio se sofistic\u00f3 y se volvi\u00f3 violento. Guill\u00e9n fue testigo de c\u00f3mo el Estado, la polic\u00eda, los partidos pol\u00edticos, la banca, los medios y hasta el arte sucumbieron ante el dinero de la droga. Desde la Guajira hasta el Congreso, el narcotr\u00e1fico infiltr\u00f3 todo.<\/p>\n<p data-start=\"1875\" data-end=\"2354\">En uno de los momentos m\u00e1s impactantes de la entrevista, Guill\u00e9n relata c\u00f3mo \u00c1lvaro Uribe V\u00e9lez, con apenas 31 a\u00f1os, fue nombrado director de la Aeron\u00e1utica Civil tras el asesinato de su antecesor. \u201cEl cartel de Medell\u00edn despega con la firma de Uribe\u201d, sentencia. Esta afirmaci\u00f3n no es ligera: se respalda en documentos desclasificados de EE. UU. que relacionan al entonces presidente Turbay con Griselda Blanco y en testimonios sobre licencias a\u00e9reas concedidas al narcotr\u00e1fico.<\/p>\n<h2 data-start=\"2356\" data-end=\"2411\"><strong data-start=\"2359\" data-end=\"2411\">El periodismo: entre la dignidad y la cooptaci\u00f3n<\/strong><\/h2>\n<p data-start=\"2413\" data-end=\"2791\">Guill\u00e9n tambi\u00e9n repasa c\u00f3mo el periodismo colombiano fue cooptado. Nombra a periodistas que informaban directamente a Pablo Escobar mientras el Estado preparaba su traslado de prisi\u00f3n, permiti\u00e9ndole escapar. Sin embargo, recuerda tambi\u00e9n a los m\u00e1rtires del oficio: Guillermo Cano, Jaime Garz\u00f3n, Diana Turbay, entre otros. Muchos murieron intentando contar lo que otros callaban.<\/p>\n<p data-start=\"2793\" data-end=\"3051\">Hoy, lamenta, los grandes medios est\u00e1n en manos del empresariado, financiados por los mismos grupos econ\u00f3micos que sostienen el statu quo. \u201cYa no hay diversidad informativa; todo est\u00e1 homogenizado por intereses empresariales. Y lo llaman democracia\u201d, afirma.<\/p>\n<h2 data-start=\"3053\" data-end=\"3094\"><strong data-start=\"3056\" data-end=\"3094\">Democracia, pol\u00edtica y narcomodelo<\/strong><\/h2>\n<p data-start=\"3096\" data-end=\"3459\">El fen\u00f3meno de la elecci\u00f3n popular \u2014de alcaldes y gobernadores\u2014 que se cre\u00eda un avance democr\u00e1tico, fue aprovechado por las mafias. \u201cLa mafia compra los votos, pone los candidatos, controla las mesas y los conteos\u201d, dice. Seg\u00fan Guill\u00e9n, en Colombia \u201cgana siempre la mafia\u201d, salvo excepciones limitadas de voto de opini\u00f3n en ciudades como Bogot\u00e1, Medell\u00edn o Pasto.<\/p>\n<p data-start=\"3461\" data-end=\"3805\">Incluso los procesos de paz han sido saboteados por el poder narco. Desde el Cagu\u00e1n hasta el acuerdo de La Habana, los intentos de reconciliaci\u00f3n fueron bloqueados por fuerzas vinculadas al narcotr\u00e1fico, incluidas instituciones como la Fiscal\u00eda, que bajo fiscales como Mart\u00ednez Neira, se dedicaron a montar casos y perseguir enemigos pol\u00edticos.<\/p>\n<h2 data-start=\"3807\" data-end=\"3840\"><strong data-start=\"3810\" data-end=\"3840\">Empresariado y narcolavado<\/strong><\/h2>\n<p data-start=\"3842\" data-end=\"4221\">En su visi\u00f3n m\u00e1s cr\u00edtica, Guill\u00e9n apunta al empresariado: \u201cEl narcotr\u00e1fico necesita lavar el dinero, y toda empresa es susceptible de convertirse en veh\u00edculo de lavado\u201d. Desde restaurantes hasta multinacionales como Chiquita Brands, ha habido colaboraciones con estructuras ilegales. Y aunque muchos empresarios son v\u00edctimas, otros son c\u00f3mplices silenciosos por acci\u00f3n u omisi\u00f3n.<\/p>\n<p data-start=\"4223\" data-end=\"4449\">Incluso la cultura fue tomada por el narco. \u201cLa escultura, la arquitectura, la m\u00fasica, la moda&#8230; todo se volvi\u00f3 traqueto\u201d, dice, recordando c\u00f3mo una obra encargada por Escobar a Arenas Betancur termin\u00f3 como \u00edcono de su poder.<\/p>\n<h2 data-start=\"4451\" data-end=\"4473\"><strong data-start=\"4454\" data-end=\"4473\">\u00bfHay esperanza?<\/strong><\/h2>\n<p data-start=\"4475\" data-end=\"4842\">Guill\u00e9n no es optimista. Asegura que mientras exista prohibici\u00f3n de drogas, el narcotr\u00e1fico ser\u00e1 el amo del continente. Su receta es clara: regular la coca\u00edna, como se hizo con el alcohol tras la Ley Seca. Legalizaci\u00f3n, regulaci\u00f3n, tributaci\u00f3n y control de calidad. De lo contrario, advierte, \u201cseguiremos condenados a comprar un pan en una panader\u00eda que lava dinero\u201d.<\/p>\n<p data-start=\"4844\" data-end=\"5062\">El caso colombiano, dice, es solo el primero. Ecuador, Per\u00fa, Argentina&#8230; todos est\u00e1n cayendo bajo la misma f\u00f3rmula. La soluci\u00f3n, insiste, no es m\u00e1s guerra, ni m\u00e1s helic\u00f3pteros, ni m\u00e1s DEA, sino un cambio de paradigma.<\/p>\n<hr data-start=\"5064\" data-end=\"5067\" \/>\n<p data-start=\"5069\" data-end=\"5083\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El periodismo colombiano tiene pocas figuras tan emblem\u00e1ticas y combativas como Gonzalo Guill\u00e9n. 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