{"id":5702,"date":"2025-06-09T09:24:40","date_gmt":"2025-06-09T09:24:40","guid":{"rendered":"https:\/\/nuevaprensaamerica.com\/?p=5702"},"modified":"2025-06-09T09:24:40","modified_gmt":"2025-06-09T09:24:40","slug":"el-muerto-de-prueba","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nuevaprensaamerica.com\/index.php\/2025\/06\/09\/el-muerto-de-prueba\/","title":{"rendered":"El muerto de prueba"},"content":{"rendered":"<p><strong>L<\/strong>a instituci\u00f3n \u2014porque ya es una instituci\u00f3n\u2014 de los ni\u00f1os sicarios en Colombia, naci\u00f3 en 1980. A lo largo de mi vida de periodista he examinado de cerca esa ignominia, fundada por Pablo Escobar y su primigenio cartel de Medell\u00edn. En 1981, aproximadamente, publiqu\u00e9 en\u00a0<em>La Prensa<\/em>, de Bogot\u00e1 \u2014peri\u00f3dico inolvidable\u2014, una primera investigaci\u00f3n sobre los menores de edad que eran reclutados y entrenados para asesinar. En las comunas populosas de la miseria en Medell\u00edn, agentes de Escobar buscaban adolescentes de familias paup\u00e9rrimas, por lo general a cargo solo de las madres, y les ofrec\u00edan la oportunidad de llevarles a ellas una estufa o un televisor nuevos a cambio de \u201cacostar\u201d a alguien. Primero, les ense\u00f1aban a utilizar una pistola que le regalaban y luego a cada chico lo encerraban en una habitaci\u00f3n durante varios d\u00edas, en los que deb\u00edan mirar fijamente el rostro del que iban a asesinar y de \u00e9l no conoc\u00edan m\u00e1s que el nombre de pila, de manera que el d\u00eda de la verdad deb\u00edan seguirlo, pronunciar con un grito el nombre, la v\u00edctima volver\u00eda la cabeza de manera instintiva para ver qui\u00e9n lo mencionaba, el asesino constatar\u00eda que era exactamente el de la foto y entonces, s\u00ed, le descerrejar\u00eda la carga de la pistola y se escabullir\u00eda, generalmente en la moto potente de un acompa\u00f1ante que lo esperaba, para ir recibir el pago.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>No obstante, antes de ser contratado de manera definitiva, al menor de edad\u00a0 se le exig\u00eda un muerto de prueba para demostrar que s\u00ed ser\u00eda capaz de cumplir el pacto. Esto implicaba que en alg\u00fan lugar de Medell\u00edn el chico asesinaba al primer infortunado que pasara por ah\u00ed y al d\u00eda siguiente llevaba el recorte de alg\u00fan diario que reportara el homicidio de ensayo para quedar contratado en firme. Ese primer muerto, adem\u00e1s, le demostraba al menor lo que le hab\u00edan dicho desde el principio: \u201cA usted no le va a pasar nada y, si lo detienen, no ir\u00e1 a la c\u00e1rcel por ser menor de edad\u201d.<\/p>\n<p>El sicariato, entonces, pulul\u00f3. Primero en Medell\u00edn y luego en las dem\u00e1s ciudades, en especial Cali y Bogot\u00e1. Se hizo t\u00edpica la escena aquella de la moto robada de gran potencia y placas falsificadas que paraba en un sem\u00e1foro en rojo, al lado del carro de la v\u00edctima, el asesino pronunciaba el nombre en voz alta, el elegido volteaba a mirar, quedaba claro que era \u00e9l y recib\u00eda unos cuantos disparos.<\/p>\n<p>Existen registros de ni\u00f1os asesinos de 12 a\u00f1os en adelante.<\/p>\n<p>La industria del sicariato creci\u00f3 con escuelas de formaci\u00f3n de sicarios que pronto tuvieron la protecci\u00f3n de las autoridades y vino el reguero de muertos que no ha parado: Rodrigo Lara Bonilla, Luis Carlos Gal\u00e1n Sarmiento, Guillermo Cano Isaza, Jaime Pardo Leal, Bernardo Jaramillo Ossa, Carlos Pizarro Leong\u00f3mez, Jos\u00e9 Antequera, Jorge Enrique Pulido, Andr\u00e9s Escobar, decenas de jueces, fiscales, militares, periodistas\u2026 En los primeros seis meses de 2025 han sido asesinados 74 l\u00edderes sociales y han sido cometidas 27 masacres.<\/p>\n<p>Mientras mayor era la cantidad de sicarios que se ofrec\u00edan en el mercado, m\u00e1s barato era ejecutar un homicidio.<\/p>\n<p>La era inaugural de los ni\u00f1os sicarios se desbord\u00f3 m\u00e1s tarde con escuelas mayores de asesinos que pasaron a formar a los grupos paramilitares del narcotr\u00e1fico; la m\u00e1s conocida de ellas fue la que dirigi\u00f3 en el Magdalena Medio el mercenario Yair Klein, coronel israel\u00ed que a\u00f1os m\u00e1s tarde revelar\u00eda en entrevista con\u00a0<em>Univisi\u00f3n<\/em>\u00a0en Tel Aviv que fue contratado por \u00c1lvaro Uribe V\u00e9lez (ver:\u00a0<a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/watch\/?v=569078347377764\">\u00c1lvaro Uribe V\u00e9lez pag\u00f3 para formar los escuadrones de la muerte en Colombia<\/a>). \u00a0Tambi\u00e9n estuvieron en Colombia preparando ej\u00e9rcitos asesinos \u2014civiles, policiales, militares y judiciales\u2014 los mercenarios brit\u00e1nicos del Special Air Service (SAS) Andrew Gibsonb, Peter Stuart Mc Lease, Brian David Tomnkin y\u00a0 John Owen, entre otros. El paso de todos ellos por Colombia, as\u00ed como sus estragos, est\u00e1n expuestos de manera amplia en mi libro\u00a0<em>Cr\u00f3nicas de la Guerra Sucia<\/em>\u00a0(Editorial Planeta, 1997, ISBN: 958-614-586-7).<\/p>\n<p>La industria colombiana de la muerte se ha ido consolidando durante los \u00faltimos 20 a\u00f1os hasta convertirse en una siniestra multinacional, buena parte de ella legalizada con innumerables \u201cempresas de seguridad privada\u201d, manejadas por las organizaciones de narcotr\u00e1fico m\u00e1s poderosas del pa\u00eds (recomiendo leer:\u00a0<a href=\"https:\/\/www.lanuevaprensa.com.co\/component\/k2\/la-seguridad-privada-en-colombia-aporto-en-2022-el-1-2-del-pib-con-un-billon-pesos-y-es-manejada-en-gran-medida-por-la-delincuencia\"><em>La seguridad privada en Colombia aport\u00f3 en 2022 el 1.2% del PIB con un bill\u00f3n pesos y es manejada en gran medida por la delincuencia<\/em><\/a>)<em>.<\/em><\/p>\n<p>La exportaci\u00f3n de sicarios colombianos ha cobrado fama universal con los homicidas que fueron a Hait\u00ed a asesinar a su presidente, Jovenel Mo\u00efse; \u00a0a Ecuador, a matar a mi colega, amigo y candidato presidencial Fernando Villavicencio, o a Ucrania, para pelear por plata en la primera l\u00ednea una guerra contra Rusia que no les pertenece.<\/p>\n<p>El repudiable atentado contra el joven senador Colombiano Miguel Uribe Turbay (quien se mantiene con vida en un hospital de Bogot\u00e1), cometido este s\u00e1bado, lo hizo un ni\u00f1o sicario de 14 a\u00f1os. La historia sucia de Colombia se repite en todos los sentidos, lo que incluye la impunidad garantizada por la Fiscal\u00eda General de la Naci\u00f3n, entidad podrida y aliada al crimen (como el Clan del Golfo o la organizaci\u00f3n de Pap\u00e1 Pitufo), que, por ejemplo, mantiene engavetados los expedientes por los magnicidios de los ministros de Justicia \u00a0Rodrigo Lara Bonilla y Enrique Low Murtra, a pesar de haber sido declarados de lesa humanidad, lo que equivale a que son imprescriptibles.<\/p>\n<p>En cada atentado de connotaci\u00f3n nacional volvemos a o\u00edr lo mismo: \u201cya hay cinco l\u00edneas de investigaci\u00f3n\u201d, \u201cha sido un atentado contra la democracia\u201d, \u201clos malos no pasar\u00e1n\u201d, \u201clos colombianos estamos m\u00e1s unidos que nunca\u201d\u2026<\/p>\n<p>Empero, lo \u00fanico cierto es cada vez m\u00e1s grande y deplorable: las organizaciones del narcotr\u00e1fico se comieron a Colombia.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La instituci\u00f3n \u2014porque ya es una instituci\u00f3n\u2014 de los ni\u00f1os sicarios en Colombia, naci\u00f3 en 1980. 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