{"id":7072,"date":"2025-09-28T00:22:19","date_gmt":"2025-09-28T00:22:19","guid":{"rendered":"https:\/\/nuevaprensaamerica.com\/?p=7072"},"modified":"2025-09-28T05:35:28","modified_gmt":"2025-09-28T05:35:28","slug":"del-complot-contra-el-papa-al-modelo-a-seguir-la-agenda-ultraconservadora-que-alejandro-pena-esclusa-y-otros-buscan-imponer-en-el-mundo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nuevaprensaamerica.com\/index.php\/2025\/09\/28\/del-complot-contra-el-papa-al-modelo-a-seguir-la-agenda-ultraconservadora-que-alejandro-pena-esclusa-y-otros-buscan-imponer-en-el-mundo\/","title":{"rendered":"Del complot contra el papa al &#8220;modelo&#8221; a seguir: la agenda ultraconservadora que Alejandro Pe\u00f1a Esclusa y otros buscan imponer en el mundo"},"content":{"rendered":"<p>En el vasto y a menudo turbio universo de los programas de opini\u00f3n en YouTube, la periodista venezolana Nitu P\u00e9rez Osuna ha tallado su propio nicho. Desde su tribuna digital, que alimenta de forma intermitente, se ha erigido como una de las voces que busca dar sustento ideol\u00f3gico al ala m\u00e1s conservadora de la oposici\u00f3n venezolana, en perfecta sinton\u00eda con figuras como Mar\u00eda Corina Machado, Donald Trump, Javier Milei o Jair Bolsonaro. Su programa semanal se ha convertido en una pasarela para figuras de la derecha y ultraderecha, un espacio donde se construye el andamiaje pol\u00edtico necesario para su agenda.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/nuevaprensaamerica.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/nitu-perez-pena-esclusa.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-7080 size-full\" src=\"https:\/\/nuevaprensaamerica.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/nitu-perez-pena-esclusa.jpg\" alt=\"\" width=\"1200\" height=\"675\" srcset=\"https:\/\/nuevaprensaamerica.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/nitu-perez-pena-esclusa.jpg 1200w, https:\/\/nuevaprensaamerica.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/nitu-perez-pena-esclusa-300x169.jpg 300w, https:\/\/nuevaprensaamerica.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/nitu-perez-pena-esclusa-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/nuevaprensaamerica.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/nitu-perez-pena-esclusa-768x432.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 1200px) 100vw, 1200px\" \/><\/a><\/p>\n<p>El pasado martes, 23 de septiembre, <a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=gCgT_PuIZg4\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">P\u00e9rez Osuna present\u00f3 a su gran invitado, una figura que parece ser la pr\u00f3xima en la fila para una ir\u00f3nica canonizaci\u00f3n: Alejandro Pe\u00f1a Esclusa<\/a>. Con la solemnidad de quien presenta a un gran pensador, a un virtuoso de la talla de Ortega y Gasset, la periodista lo exhibi\u00f3 como un ejemplo a seguir. Sin embargo, detr\u00e1s de esa fachada de respetabilidad, se esconde un pasado sombr\u00edo que la puesta en escena pretend\u00eda edulcorar.<\/p>\n<figure id=\"attachment_7083\" aria-describedby=\"caption-attachment-7083\" style=\"width: 1200px\" class=\"wp-caption alignnone\"><a href=\"https:\/\/nuevaprensaamerica.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/pena-esclusa4.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-7083 size-full\" src=\"https:\/\/nuevaprensaamerica.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/pena-esclusa4.jpg\" alt=\"\" width=\"1200\" height=\"874\" srcset=\"https:\/\/nuevaprensaamerica.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/pena-esclusa4.jpg 1200w, https:\/\/nuevaprensaamerica.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/pena-esclusa4-300x219.jpg 300w, https:\/\/nuevaprensaamerica.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/pena-esclusa4-1024x746.jpg 1024w, https:\/\/nuevaprensaamerica.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/pena-esclusa4-768x559.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 1200px) 100vw, 1200px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-7083\" class=\"wp-caption-text\">Alejandro Pe\u00f1a Esclusa<\/figcaption><\/figure>\n<p>Pe\u00f1a Esclusa no es un intelectual surgido de la nada. Sus ra\u00edces se hunden en el coraz\u00f3n de &#8220;El Para\u00edso viejo&#8221; de Caracas, un enclave fundado por familias descendientes de vascos, de un ultraconservadurismo ac\u00e9rrimo. Un lugar donde las calles a\u00fan llevan los nombres de clanes como Berrizbeitia, Aguerrevere o Machado, un recordatorio perpetuo de una \u00e9lite que se consideraba por encima del resto. Criado en ese caldo de cultivo y educado en el Colegio San Agust\u00edn, Pe\u00f1a Esclusa se convirti\u00f3 en el otrora l\u00edder en Venezuela de la controversial organizaci\u00f3n Tradici\u00f3n, Familia y Propiedad (TFP). Lo que P\u00e9rez Osuna vende como un ejemplo es, en realidad, la punta de lanza de una agenda ideol\u00f3gica que, al igual que sus contrapartes de izquierda, busca sembrar sus ideas y lavar cerebros, contrabandeando el extremismo bajo un manto de virtud.<\/p>\n<h3>El complot divino: Cuando el \u201ch\u00e9roe\u201d quiso matar a un papa<\/h3>\n<figure id=\"attachment_7091\" aria-describedby=\"caption-attachment-7091\" style=\"width: 1200px\" class=\"wp-caption alignnone\"><a href=\"https:\/\/nuevaprensaamerica.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/pena-esclusa42.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-7091 size-full\" src=\"https:\/\/nuevaprensaamerica.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/pena-esclusa42.jpg\" alt=\"\" width=\"1200\" height=\"800\" srcset=\"https:\/\/nuevaprensaamerica.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/pena-esclusa42.jpg 1200w, https:\/\/nuevaprensaamerica.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/pena-esclusa42-300x200.jpg 300w, https:\/\/nuevaprensaamerica.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/pena-esclusa42-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/nuevaprensaamerica.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/pena-esclusa42-768x512.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 1200px) 100vw, 1200px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-7091\" class=\"wp-caption-text\">El papa Juan Pablo II (izq.) y Alejandro Pe\u00f1a Esclusa (cen.) (composici\u00f3n)<\/figcaption><\/figure>\n<p>La imagen virtuosa que Nitu P\u00e9rez Osuna intenta esculpir de Alejandro Pe\u00f1a Esclusa se desmorona ante el peso de la historia. Lejos de ser un mero pensador conservador, Pe\u00f1a Esclusa fue una figura central en uno de los episodios m\u00e1s oscuros y delirantes de la Venezuela de los a\u00f1os 80. Su &#8220;gran haza\u00f1a&#8221; no fue intelectual, sino la planificaci\u00f3n de un magnicidio: el asesinato del Papa Juan Pablo II durante su visita al pa\u00eds en enero de 1985.<\/p>\n<p>El plan fue desmantelado en noviembre de 1984, cuando el gobierno de Jaime Lusinchi orden\u00f3 allanar el cuartel general de Tradici\u00f3n, Familia y Propiedad (TFP) en la lujosa urbanizaci\u00f3n La Lagunita, en Caracas. El operativo fue transmitido en vivo por la televisi\u00f3n nacional, un espect\u00e1culo matutino que dej\u00f3 al pa\u00eds at\u00f3nito. Las c\u00e1maras captaron la desesperaci\u00f3n de las madres, saltando las cercas de la mansi\u00f3n para rescatar a sus hijos, muchos de ellos mayores de edad, que viv\u00edan recluidos en ese nido de fanatismo.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/nuevaprensaamerica.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/tfp2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-7094 size-full\" src=\"https:\/\/nuevaprensaamerica.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/tfp2.jpg\" alt=\"\" width=\"1200\" height=\"800\" srcset=\"https:\/\/nuevaprensaamerica.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/tfp2.jpg 1200w, https:\/\/nuevaprensaamerica.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/tfp2-300x200.jpg 300w, https:\/\/nuevaprensaamerica.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/tfp2-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/nuevaprensaamerica.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/tfp2-768x512.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 1200px) 100vw, 1200px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Ir\u00f3nicamente, la TFP no quer\u00eda eliminar al pont\u00edfice por su infame vista gorda ante los abusos de pederastia, como los perpetrados por Marcial Maciel y sus Legionarios de Cristo, a quienes Juan Pablo II protegi\u00f3. El m\u00f3vil era teol\u00f3gico y ultratradicionalista. Consideraban al Papa un misionero modernista, culpable de una apertura y de permitir &#8220;ciertas libertades&#8221; que traicionaban la doctrina pura. La ideolog\u00eda &#8220;tefepista&#8221; resonaba con la de Monse\u00f1or Marcel Lefebvre, el obispo cism\u00e1tico que se rebel\u00f3 contra la autoridad papal y fue excomulgado en 1988 tras consagrar obispos sin el permiso de Roma.<\/p>\n<p>La estela de la TFP en Venezuela no fue solo un complot fallido. Testigos de la \u00e9poca relatan c\u00f3mo la organizaci\u00f3n, calificada oficialmente como una secta y prohibida por decreto presidencial, destroz\u00f3 familias enteras. Reclutaban a j\u00f3venes a quienes somet\u00edan a un intenso lavado de cerebro, devolvi\u00e9ndolos a sus hogares como &#8220;vegetales en vida&#8221; o con secuelas ps\u00edquicas irreparables. Este es el verdadero legado del &#8220;ejemplo a seguir&#8221; de Pe\u00f1a Esclusa, que hoy se vende empaquetado para el consumo digital.<\/p>\n<h3>El caldo de cultivo: De las bandas de guerra al fascismo criollo<\/h3>\n<p><a href=\"https:\/\/nuevaprensaamerica.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/alejandro-penana-esclusa74.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-7097 size-full\" src=\"https:\/\/nuevaprensaamerica.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/alejandro-penana-esclusa74.jpg\" alt=\"\" width=\"1200\" height=\"675\" srcset=\"https:\/\/nuevaprensaamerica.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/alejandro-penana-esclusa74.jpg 1200w, https:\/\/nuevaprensaamerica.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/alejandro-penana-esclusa74-300x169.jpg 300w, https:\/\/nuevaprensaamerica.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/alejandro-penana-esclusa74-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/nuevaprensaamerica.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/alejandro-penana-esclusa74-768x432.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 1200px) 100vw, 1200px\" \/><\/a><\/p>\n<p>El personaje que Nitu P\u00e9rez Osuna hoy exhibe orgullosa, con una apariencia fr\u00e1gil y amanerada, fue en los a\u00f1os 80 un carism\u00e1tico reclutador. Alejandro Pe\u00f1a Esclusa, cintur\u00f3n negro en karate, era la figura que captaba a j\u00f3venes para sumarlos a las filas de Tradici\u00f3n, Familia y Propiedad. La est\u00e9tica del grupo era una r\u00e9plica inquietante de la parafernalia nazi: el cabello corto a los lados al estilo de Hitler, la pollina peinada de lado, y un uniforme de saco y corbata que denotaba una estricta jerarqu\u00eda interna. Parec\u00edan, a ojos de muchos, una cofrad\u00eda de asesinos en serie.<\/p>\n<p>La vida dentro de la TFP era una existencia de reclusi\u00f3n y fanatismo, guiada espiritualmente desde Brasil por su fundador, Plinio Corr\u00eaa de Oliveira. Sus miembros no sal\u00edan con mujeres, no iban a la playa ni a gimnasios; viv\u00edan enclaustrados en su propia locura comunal. Esta secta de laicos cat\u00f3licos, adem\u00e1s de ultraconservadora, era profundamente racista: en sus filas no hab\u00eda lugar para negros, morenos o personas de &#8220;pelo malo&#8221;.<\/p>\n<p>Este movimiento no floreci\u00f3 en el vac\u00edo. Las circunstancias pol\u00edticas de Venezuela le sirvieron la mesa. Las pol\u00edticas del dictador Marcos P\u00e9rez Jim\u00e9nez contribuyeron a instituir la creaci\u00f3n de las &#8220;bandas de guerra&#8221; en los colegios, preferiblemente en los de curas y monjas, que eran de un solo sexo. Fue una copia al carb\u00f3n, una creaci\u00f3n tropicalizada, del proyecto de las Juventudes Hitlerianas. Estas bandas marciales militarizadas, con sus uniformes y desfiles, se convirtieron en el caldo de cultivo perfecto para la proliferaci\u00f3n de la TFP, que encontr\u00f3 su mejor semillero en los colegios de jesuitas y sus derivados, como el San Ignacio de Loyola o los de los hermanos de La Salle. De esa misma esencia, de ese mismo ADN ideol\u00f3gico, surgieron a\u00f1os despu\u00e9s figuras pol\u00edticas y partidos como Primero Justicia, fundado por Leopoldo L\u00f3pez, Julio Borges y el mismo Henrique Capriles Radonski.<\/p>\n<h3>La indiferencia como pr\u00f3logo del horror<\/h3>\n<p><a href=\"https:\/\/nuevaprensaamerica.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/jovenes-nazis.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-7100 size-full\" src=\"https:\/\/nuevaprensaamerica.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/jovenes-nazis.jpg\" alt=\"\" width=\"1200\" height=\"800\" srcset=\"https:\/\/nuevaprensaamerica.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/jovenes-nazis.jpg 1200w, https:\/\/nuevaprensaamerica.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/jovenes-nazis-300x200.jpg 300w, https:\/\/nuevaprensaamerica.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/jovenes-nazis-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/nuevaprensaamerica.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/jovenes-nazis-768x512.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 1200px) 100vw, 1200px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Circula por internet un mantra, una reflexi\u00f3n atribuida a las v\u00edctimas del nazismo, que resuena como una advertencia atemporal: nadie prest\u00f3 atenci\u00f3n cuando vinieron por los otros, porque el problema no era con uno mismo. La gente observ\u00f3 la creaci\u00f3n de los guetos, la persecuci\u00f3n de los jud\u00edos, y pens\u00f3 que la tormenta pasar\u00eda de largo. Para cuando se dieron cuenta, el hurac\u00e1n nazi ya hab\u00eda arrasado media Europa. Holanda, B\u00e9lgica y una Francia humillada cayeron bajo el yugo de una ideolog\u00eda convencida de su propia superioridad gen\u00e9tica e intelectual, una soluci\u00f3n final que promet\u00eda purificar el mundo.<\/p>\n<p>Esta delirante b\u00fasqueda de la supremac\u00eda racial no se limit\u00f3 a los campos de exterminio. Adolf Hitler y Heinrich Himmler impulsaron la monstruosa maquinaria del programa Lebensborn, una red de maternidades destinadas a la procreaci\u00f3n de la &#8220;raza aria pura&#8221;. Noruega, con su poblaci\u00f3n de cabello rubio y ojos azules, se convirti\u00f3 en un laboratorio ideal para este proyecto, albergando no menos de nueve de estos centros. All\u00ed, mujeres consideradas racialmente puras, muchas veces v\u00edctimas de abuso por parte de soldados de las SS, daban a luz a ni\u00f1os que eran sistem\u00e1ticamente arrebatados de sus brazos para ser criados como la futura \u00e9lite del Reich.<\/p>\n<p>Lo que comenz\u00f3 como un juego macabro de eugenesia tuvo un ep\u00edlogo igualmente inquietante. Tras la ca\u00edda del nazismo, algunos de esos ni\u00f1os fueron reasignados a familias en Estados Unidos, sus apellidos cambiados y su pasado borrado, insertados en una sociedad donde, en el fondo, algunos tambi\u00e9n albergaban simpat\u00edas por la ideolog\u00eda derrotada. La historia est\u00e1 llena de estas ra\u00edces convenientemente blanqueadas. Basta recordar a la casa real brit\u00e1nica, los Windsor, quienes antes de la Primera Guerra Mundial llevaban el apellido germ\u00e1nico Sajonia-Coburgo-Gotha, un linaje familiar compartido con el K\u00e1iser que tuvo que ser ocultado tras un nombre ingl\u00e9s para no mancharse con la derrota alemana. Se demuestra as\u00ed que el supremacismo es una bestia de muchas cabezas, algunas de las cuales simplemente se esconden a plena vista.<\/p>\n<h3>Ecos globales de una est\u00e9tica siniestra<\/h3>\n<p><a href=\"https:\/\/nuevaprensaamerica.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/banda-marcial.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-7103 size-full\" src=\"https:\/\/nuevaprensaamerica.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/banda-marcial.jpg\" alt=\"\" width=\"1200\" height=\"800\" srcset=\"https:\/\/nuevaprensaamerica.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/banda-marcial.jpg 1200w, https:\/\/nuevaprensaamerica.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/banda-marcial-300x200.jpg 300w, https:\/\/nuevaprensaamerica.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/banda-marcial-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/nuevaprensaamerica.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/banda-marcial-768x512.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 1200px) 100vw, 1200px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Aquellas bandas de guerra que sirvieron de semillero a la TFP en Venezuela, con sus competencias conocidas como &#8220;escabeches&#8221; y su estilo que algunos cr\u00edticos no dudaban en calificar de nazi o incluso afeminado, no son una aberraci\u00f3n aislada en la historia. Su eco resuena en Europa, particularmente en Espa\u00f1a, <a href=\"https:\/\/www.elconfidencial.com\/espana\/andalucia\/2025-09-26\/bruselas-cofradias-campamento-sevilla_4216067\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">en las bandas marciales de las cofrad\u00edas religiosas<\/a>. Hay quienes observan en los uniformes y la marcialidad de estos grupos un inquietante reflejo de aquella ideolog\u00eda de ultraderecha latinoamericana, una misma est\u00e9tica de orden y sumisi\u00f3n que se pasea en procesiones sagradas.<\/p>\n<p>Pero este no es un simple ejercicio de memoria hist\u00f3rica. Lo que antes fue un &#8220;chistecito&#8221;, como el gesto que Elon Musk protagoniz\u00f3 el 20 de enero de 2025 durante una celebraci\u00f3n trumpista, hoy se revela como parte de una pol\u00edtica de Estado. Su saludo, interpretado por muchos como una clara alusi\u00f3n nazi y torpemente defendido por otros como un simple arrebato de entusiasmo, no fue quiz\u00e1s un error casual. Parece haber sido, en cambio, una se\u00f1al de los tiempos, la manifestaci\u00f3n p\u00fablica de un plan que busca blanquear el fascismo y reintroducirlo en el discurso dominante.<\/p>\n<p>El mundo actual, cada vez m\u00e1s bipolar, parece haber encontrado a su nuevo mes\u00edas. El ejemplo a seguir ya no es el m\u00e1s virtuoso, sino el m\u00e1s fuerte, el que m\u00e1s dinero acumula. Y en ese pante\u00f3n de la fuerza bruta, Donald Trump se erige como la figura a imitar. Un personaje que, seg\u00fan versiones de antiguos colaboradores, ha llegado literalmente a confesar en privado que &#8220;Hitler ten\u00eda un lado bueno&#8221;. Este modelo se replica con una virulencia alarmante. En Oriente Medio, un pol\u00edtico de la derecha tradicional como Benjamin Netanyahu, amparado en un nacionalismo secular, est\u00e1 exterminando a los palestinos como si fueran ratas, demostrando, al estilo nazi, que la crueldad es una divisa en alza en el nuevo orden mundial.<\/p>\n<h3>El espejo franquista y el futuro que nos acecha<\/h3>\n<p><a href=\"https:\/\/nuevaprensaamerica.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/donald-trump2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-7106 size-full\" src=\"https:\/\/nuevaprensaamerica.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/donald-trump2.jpg\" alt=\"\" width=\"1200\" height=\"800\" srcset=\"https:\/\/nuevaprensaamerica.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/donald-trump2.jpg 1200w, https:\/\/nuevaprensaamerica.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/donald-trump2-300x200.jpg 300w, https:\/\/nuevaprensaamerica.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/donald-trump2-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/nuevaprensaamerica.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/donald-trump2-768x512.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 1200px) 100vw, 1200px\" \/><\/a><\/p>\n<p>La peligrosa agenda que Nitu P\u00e9rez Osuna intenta contrabandear no es un fen\u00f3meno aislado; es un s\u00edntoma de una pandemia ideol\u00f3gica global. En el epicentro de este nuevo orden, el ecosistema medi\u00e1tico que orbita alrededor de Donald Trump trabaja a marchas forzadas para rehabilitar a Hitler. <a href=\"https:\/\/www.elconfidencial.com\/mundo\/2025-09-26\/trump-disney-churchill-guerra-relato-estados-unidos_4216017\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">En p\u00f3dcasts de m\u00e1xima audiencia, como el de Tucker Carlson, se taladra el consenso hist\u00f3rico para afirmar que Estados Unidos debi\u00f3 aliarse con el Tercer Reich o que Winston Churchill fue el verdadero villano<\/a>. Se llega al descaro de justificar el genocidio afirmando que el dictador alem\u00e1n &#8220;solo pretend\u00eda alcanzar una soluci\u00f3n aceptable para el problema jud\u00edo&#8221;. En este clima de revisionismo t\u00f3xico, no es de extra\u00f1ar que a\u00fan exista la banalizaci\u00f3n del Holocausto, como la del pr\u00edncipe Hans-Adam II de Liechtenstein, quien gener\u00f3 controversia en 2009 por sus declaraciones sobre c\u00f3mo el secreto bancario de Liechtenstein habr\u00eda ayudado a salvar la vida de muchos jud\u00edos durante el Holocausto. Se trat\u00f3 de declaraciones que, algunos historiadores consideraron, no coincid\u00edan con los hechos hist\u00f3ricos.<\/p>\n<p>Este lavado de cerebro masivo, esta normalizaci\u00f3n de lo monstruoso, no es un invento nuevo; simplemente cambia de uniforme. La historia ofrece un espejo escalofriante en la Espa\u00f1a franquista. All\u00ed, el fascismo no se impuso \u00fanicamente por la fuerza de las armas, sino que se infiltr\u00f3 en la cultura a trav\u00e9s de las cofrad\u00edas y la Falange. Sus miembros, con una est\u00e9tica marcial y una parafernalia que muchos hoy considerar\u00edan &#8220;muy afeminado y muy hitleriana&#8221;, replicaban el mismo patr\u00f3n de las bandas de guerra venezolanas: utilizar la tradici\u00f3n, la disciplina y el espect\u00e1culo como veh\u00edculo para una ideolog\u00eda de odio.<\/p>\n<p>Desde las Juventudes Hitlerianas, con sus camisas pardas y su adoctrinamiento total, hasta las bandas de la TFP y las procesiones falangistas, el m\u00e9todo es el mismo. Se coopta a la juventud, se le viste con un uniforme que anula la individualidad y se le ense\u00f1a a marchar al son de un tambor autoritario. Lo que Nitu P\u00e9rez Osuna presenta como un acto de periodismo valiente no es m\u00e1s que otra vuelta de tuerca en esta maquinaria de reclutamiento. La lecci\u00f3n es clara y funesta: cuando el fanatismo se viste de gala y desfila en p\u00fablico, no est\u00e1 pidiendo permiso, est\u00e1 anunciando su llegada al poder.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el vasto y a menudo turbio universo de los programas de opini\u00f3n en YouTube, la periodista venezolana Nitu P\u00e9rez Osuna ha tallado su propio [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":7127,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"h5ap_radio_sources":[],"_FSMCFIC_featured_image_caption":"","_FSMCFIC_featured_image_nocaption":"","_FSMCFIC_featured_image_hide":"","_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[],"class_list":["post-7072","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-internacionales"],"aioseo_notices":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/nuevaprensaamerica.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/alejandro-pena-esclusa-trump-bandas-de-guerra-1.jpg","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nuevaprensaamerica.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7072","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nuevaprensaamerica.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nuevaprensaamerica.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nuevaprensaamerica.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nuevaprensaamerica.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7072"}],"version-history":[{"count":44,"href":"https:\/\/nuevaprensaamerica.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7072\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7126,"href":"https:\/\/nuevaprensaamerica.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7072\/revisions\/7126"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nuevaprensaamerica.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7127"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nuevaprensaamerica.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7072"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nuevaprensaamerica.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7072"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nuevaprensaamerica.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7072"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}