{"id":8547,"date":"2026-03-06T11:07:12","date_gmt":"2026-03-06T11:07:12","guid":{"rendered":"https:\/\/nuevaprensaamerica.com\/?p=8547"},"modified":"2026-03-06T11:07:12","modified_gmt":"2026-03-06T11:07:12","slug":"yeisen-sepulveda-un-negocio-fantasma-y-los-secretos-que-esconde-en-norte-de-santander","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nuevaprensaamerica.com\/index.php\/2026\/03\/06\/yeisen-sepulveda-un-negocio-fantasma-y-los-secretos-que-esconde-en-norte-de-santander\/","title":{"rendered":"Yeisen Sep\u00falveda: Un negocio fantasma y los secretos que esconde en Norte de Santander"},"content":{"rendered":"<article id=\"post-9476\" class=\"post-9476 post type-post status-publish format-standard has-post-thumbnail hentry category-colombia category-hable-se\">\n<div class=\"entry-content\">\n<h3>Por Karem Galvez<\/h3>\n<p>La biograf\u00eda de Yeisen Alisandre Sep\u00falveda, un colombiano de 35 a\u00f1os, desborda con creces los m\u00e1rgenes de una simple paternidad irresponsable. Si bien su historial personal dibuja a un hombre que, hace m\u00e1s de una d\u00e9cada, se neg\u00f3 a reconocer a una hija nacida de una relaci\u00f3n fugaz \u2014mientras sosten\u00eda un noviazgo formal con otra mujer con quien tambi\u00e9n procre\u00f3\u2014, este episodio dom\u00e9stico es apenas la punta del iceberg. En las profundidades de su historial, Sep\u00falveda oculta un complejo laberinto de vidas paralelas que, hasta hace poco, hab\u00edan logrado evadir la vigilancia de las autoridades colombianas.<\/p>\n<p>Podr\u00eda afirmarse que Sep\u00falveda ha tejido una existencia tr\u00edadica en la \u00faltima d\u00e9cada, movi\u00e9ndose camale\u00f3nicamente entre roles contradictorios que oscilan entre la supuesta vulnerabilidad rural y una sospechosa prosperidad comercial.<\/p>\n<\/div>\n<\/article>\n<p><!--more--><\/p>\n<h3>Los dos lados de la crisis humanitaria en el Catatumbo<\/h3>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/nuevaprensaamerica.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/sepulveda-conflicto.jpg\" data-rel=\"lightbox-image-0\" data-magnific_type=\"image\" data-rl_title=\"\" data-rl_caption=\"\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-9481 entered litespeed-loaded\" src=\"https:\/\/nuevaprensaamerica.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/sepulveda-conflicto.jpg\" sizes=\"auto, (max-width: 1200px) 100vw, 1200px\" srcset=\"https:\/\/nuevaprensaamerica.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/sepulveda-conflicto.jpg 1200w, https:\/\/nuevaprensaamerica.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/1_sepulveda-conflicto-300x168.jpg 300w, https:\/\/nuevaprensaamerica.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/1_sepulveda-conflicto-1024x572.jpg 1024w, https:\/\/nuevaprensaamerica.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/1_sepulveda-conflicto-768x429.jpg 768w\" alt=\"\" width=\"1200\" height=\"670\" data-lazyloaded=\"1\" data-src=\"https:\/\/nuevaprensaamerica.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/sepulveda-conflicto.jpg\" data-srcset=\"https:\/\/nuevaprensaamerica.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/sepulveda-conflicto.jpg 1200w, https:\/\/nuevaprensaamerica.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/1_sepulveda-conflicto-300x168.jpg 300w, https:\/\/nuevaprensaamerica.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/1_sepulveda-conflicto-1024x572.jpg 1024w, https:\/\/nuevaprensaamerica.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/1_sepulveda-conflicto-768x429.jpg 768w\" data-sizes=\"(max-width: 1200px) 100vw, 1200px\" data-ll-status=\"loaded\" \/><\/a><\/p>\n<p>La primera de sus vidas se ancla en sus ra\u00edces: Tib\u00fa. Este municipio de la regi\u00f3n del Catatumbo, fronterizo con el estado venezolano de Zulia, ha sido hist\u00f3ricamente un escenario agreste, sometido a la ley impuesta por actores armados como el Ej\u00e9rcito de Liberaci\u00f3n Nacional (ELN), el Ej\u00e9rcito Popular de Liberaci\u00f3n (EPL o \u00abLos Pelusos\u00bb), las disidencias de las FARC y diversas bandas criminales y narcotraficantes. Para el Estado, en esta faceta, Sep\u00falveda figura como un campesino de escasos recursos, usuario leg\u00edtimo de la protecci\u00f3n sanitaria y asistencia social p\u00fablica.<\/p>\n<p>Sin embargo, el contexto en su tierra natal ha sido explosivo. Desde principios de 2025, Tib\u00fa se transform\u00f3 en el teatro de una sangrienta disputa territorial tras una ofensiva del ELN para expulsar a las disidencias del Frente 33 de las FARC y a la Fuerza P\u00fablica. Esta guerra desencaden\u00f3 una ola de violencia que incluy\u00f3 retenes ilegales, invasi\u00f3n de fincas, destrucci\u00f3n de inmuebles y asesinatos selectivos de quienes desobedec\u00edan las \u00f3rdenes de los insurgentes.<\/p>\n<p>Es en este escenario donde la familia de Sep\u00falveda alega haber sido v\u00edctima. A pesar de que algunos de sus parientes mantienen domicilio en barrios de C\u00facuta, han interpuesto una demanda contra el Estado exigiendo una indemnizaci\u00f3n. Los reclamantes argumentan una \u201cfalla del servicio por omisi\u00f3n\u201d, se\u00f1alando que la Defensor\u00eda del Pueblo hab\u00eda emitido una alerta temprana en noviembre de 2024 que fue ignorada o atendida insuficientemente, lo que deriv\u00f3 en el desplazamiento de m\u00e1s de 30.000 pobladores. La cifra exigida en la demanda colectiva es astron\u00f3mica: Una sola pariente de Sep\u00falveda reclama alrededor de 700 millones de pesos colombianos, suma equivalente a unos 190.000 d\u00f3lares americanos, por los da\u00f1os sufridos en el conflicto.<\/p>\n<h3>La ferreter\u00eda fantasma y las coincidencias peligrosas<\/h3>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/nuevaprensaamerica.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/ferreteria.jpg\" data-rel=\"lightbox-image-1\" data-magnific_type=\"image\" data-rl_title=\"\" data-rl_caption=\"\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-9483 entered litespeed-loaded\" src=\"https:\/\/nuevaprensaamerica.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/ferreteria.jpg\" sizes=\"auto, (max-width: 1200px) 100vw, 1200px\" srcset=\"https:\/\/nuevaprensaamerica.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/ferreteria.jpg 1200w, https:\/\/nuevaprensaamerica.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/1_ferreteria-300x168.jpg 300w, https:\/\/nuevaprensaamerica.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/1_ferreteria-1024x572.jpg 1024w, https:\/\/nuevaprensaamerica.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/1_ferreteria-768x429.jpg 768w\" alt=\"\" width=\"1200\" height=\"670\" data-lazyloaded=\"1\" data-src=\"https:\/\/nuevaprensaamerica.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/ferreteria.jpg\" data-srcset=\"https:\/\/nuevaprensaamerica.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/ferreteria.jpg 1200w, https:\/\/nuevaprensaamerica.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/1_ferreteria-300x168.jpg 300w, https:\/\/nuevaprensaamerica.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/1_ferreteria-1024x572.jpg 1024w, https:\/\/nuevaprensaamerica.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/1_ferreteria-768x429.jpg 768w\" data-sizes=\"(max-width: 1200px) 100vw, 1200px\" data-ll-status=\"loaded\" \/><\/a><\/p>\n<p>Lejos de las vicisitudes de la guerra en el campo, Sep\u00falveda ha construido una segunda identidad en el \u00e1rea metropolitana de C\u00facuta. All\u00ed, la m\u00e1scara de campesino vulnerable cae para dar paso a la de un pr\u00f3spero comerciante. En una zona residencial al sur de la ciudad, ostenta la propiedad de una ferreter\u00eda que, seg\u00fan los indicios, opera como una entidad fantasma, supuestamente generadora de empleo.<\/p>\n<p>Este negocio le ha permitido, durante m\u00e1s de tres a\u00f1os, justificar movimientos bancarios por decenas de millones de pesos anuales y evadir obligaciones fiscales. Lo m\u00e1s inquietante de esta faceta no es solo la presunta evasi\u00f3n, sino las sombras que se ciernen sobre su entorno: ciertos nexos familiares, sus or\u00edgenes geogr\u00e1ficos y su radio de acci\u00f3n han coincidido en tiempo y espacio con los de una organizaci\u00f3n narcotraficante que, hace unos a\u00f1os, sufri\u00f3 un duro golpe por parte de las autoridades. Estas coincidencias levantan sospechas sobre si la ferreter\u00eda sirve para legitimar capitales provenientes de estructuras criminales que operan en la misma zona de influencia.<\/p>\n<h3>La contradicci\u00f3n del asalariado<\/h3>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/nuevaprensaamerica.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/sombra-hombre.jpg\" data-rel=\"lightbox-image-2\" data-magnific_type=\"image\" data-rl_title=\"\" data-rl_caption=\"\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-9485 entered litespeed-loaded\" src=\"https:\/\/nuevaprensaamerica.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/sombra-hombre.jpg\" sizes=\"auto, (max-width: 1200px) 100vw, 1200px\" srcset=\"https:\/\/nuevaprensaamerica.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/sombra-hombre.jpg 1200w, https:\/\/nuevaprensaamerica.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/1_sombra-hombre-300x168.jpg 300w, https:\/\/nuevaprensaamerica.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/1_sombra-hombre-1024x572.jpg 1024w, https:\/\/nuevaprensaamerica.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/1_sombra-hombre-768x429.jpg 768w\" alt=\"\" width=\"1200\" height=\"670\" data-lazyloaded=\"1\" data-src=\"https:\/\/nuevaprensaamerica.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/sombra-hombre.jpg\" data-srcset=\"https:\/\/nuevaprensaamerica.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/sombra-hombre.jpg 1200w, https:\/\/nuevaprensaamerica.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/1_sombra-hombre-300x168.jpg 300w, https:\/\/nuevaprensaamerica.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/1_sombra-hombre-1024x572.jpg 1024w, https:\/\/nuevaprensaamerica.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/1_sombra-hombre-768x429.jpg 768w\" data-sizes=\"(max-width: 1200px) 100vw, 1200px\" data-ll-status=\"loaded\" \/><\/a><\/p>\n<p>Como si dos vidas no fuesen suficientes, existe una tercera realidad que choca frontalmente con su fachada de empresario independiente en la capital de Norte de Santander. Esta tercera vida transcurre en Bucaramanga, donde Yeisen Alisandre figura simplemente como un empleado asalariado. Este \u00faltimo rol completa el cuadro de una existencia fragmentada, dise\u00f1ada meticulosamente para despistar, lucrar y manipular el sistema desde m\u00faltiples frentes, mientras se agudizan las dudas\u00a0 sobre qui\u00e9n es realmente Yeisen Sep\u00falveda.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/hable.se\/2026\/02\/yeisen-sepulveda-un-negocio-fantasma-y-los-secretos-que-esconde-en-norte-de-santander.html\">FUENTE<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Karem Galvez La biograf\u00eda de Yeisen Alisandre Sep\u00falveda, un colombiano de 35 a\u00f1os, desborda con creces los m\u00e1rgenes de una simple paternidad irresponsable. 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